gro.hcnylafa%40aloh

Nota informativa sobre la vacuna Nous-209

Nota informativa sobre la vacuna Nous-209

Un nuevo estudio en Nature Medicine muestra que una vacuna entrena al sistema inmune en portadores de síndrome de Lynch

Se ha publicado en Nature Medicine un estudio muy relevante sobre vacunación preventiva en síndrome de Lynch, con el Dr. Eduardo Vilar del Hospital MD Anderson (Houston, Texas, EEUU) como autor senior. El trabajo presenta los resultados del ensayo clínico de la vacuna Nous-209, diseñada para prevenir o reducir la aparición de lesiones precancerosas y cáncer en personas con síndrome de Lynch, actuando en una fase muy temprana del proceso.

A continuación, explicamos qué se ha hecho, qué se ha encontrado y cómo encaja con otras líneas de vacunación en Lynch. 

¿Por qué tiene sentido pensar en una vacuna en el síndrome de Lynch?

El síndrome de Lynch se debe a alteraciones hereditarias en genes de reparación del ADN (MMR). Esto hace que, con el tiempo, algunas células acumulen errores característicos llamados inestabilidad de microsatélites (MSI). Cuando estos errores ocurren en genes, pueden generar fragmentos de proteínas anormales que el sistema inmune puede reconocer como algo extraño. A estos fragmentos se les llama neoantígenos.

La idea de una vacuna preventiva en Lynch es enseñar al sistema inmune a reconocer neoantígenos típicos de tumores MSI, para que pueda eliminar células anormales antes de que progresen a lesiones avanzadas o cáncer.

¿Que es Nous-209 y cómo funciona esta vacuna?

Nous-209 es una vacuna dirigida a neoantígenos que aparecen con frecuencia en tumores MSI. Una característica distintiva es que incluye 209 neoantígenos (una biblioteca muy amplia), con el objetivo de cubrir muchas posibles dianas y reducir el riesgo de que una lesión escape por no expresar alguno de los antígenos concretos.

La vacunación se administra en dos pasos: primero con un vector viral tipo adenovirus y después con un refuerzo con MVA (vaccinia modificado).

¿Cómo fue el estudio y quien participó?

El artículo presenta resultados de un ensayo fase 1b/2, abierto y de un solo brazo (sin grupo placebo en esta fase), en 45 adultos portadores de síndrome de Lynch sin evidencia de cáncer activo o recurrente. Los objetivos principales fueron evaluar la seguridad y la capacidad de inducir respuesta inmune (inmunogenicidad).

Además, se recogieron variables exploratorias relacionadas con lesiones colorrectales (adenomas), aunque el estudio no estaba diseñado para demostrar reducción de cáncer: eso requiere ensayos más grandes e, idealmente, aleatorizados.

Resultados principales explicados en lenguaje sencillo

Seguridad: el dato más importante en prevención

La vacuna fue segura: no se observaron eventos adversos graves relacionados con la intervención. Los efectos más frecuentes fueron reacción local en la zona del pinchazo y cansancio, generalmente leves o moderados.

Respuesta inmune: el sistema inmune aprende

El hallazgo clave es que la vacuna indujo respuesta inmune específica frente a los neoantígenos en la gran mayoría de participantes evaluables, con respuestas de linfocitos T, que son las células encargadas de eliminar las células tumorales. Además, la respuesta se mantuvo en el tiempo en una proporción alta de participantes al cabo de un año.

En los análisis de laboratorio se observó activación de células T CD8 (las que pueden destruir células diana) y células T CD4 (las que coordinan y sostienen la respuesta). La respuesta fue amplia, es decir, dirigida contra múltiples neoantígenos, y en algunos ensayos mostró capacidad citotóxica (potencial para atacar células que presenten esos antígenos).

Señales tempranas sobre lesiones: prudencia, pero interesante

En el control colonoscópico anual, la proporción de participantes con algún adenoma fue similar a la basal y coherente con lo esperado en vigilancia habitual. Dicho esto, el estudio describe algunas observaciones exploratorias que los autores consideran señales tempranas que merecen confirmación en ensayos mayores, por ejemplo: una posible disminución de determinadas lesiones con MSI tras la vacunación y la ausencia de adenomas avanzados durante el seguimiento en esta cohorte. Es importante subrayar que, por el tamaño del estudio y su diseño, estos datos no permiten concluir eficacia clínica y deben interpretarse con cautela.

En análisis exploratorios, quienes presentaron una respuesta inmune más amplia tendieron a mostrar menor número de pólipos en el seguimiento, lo que refuerza la plausibilidad biológica, pero también requiere confirmación.

¿Cómo encaja esto con otras vacunas en Lynch?

El precedente pionero: vacuna con células dendríticas (Jolanda de Vries)

Antes de que existieran ensayos preventivos tan amplios como Nous-209, el grupo de Jolanda de Vries (Radboudumc, Nijmegen, Holanda) impulsó una estrategia con células dendríticas autólogas cargadas con neoantígenos de frameshift. Las células dendríticas actúan como entrenadoras del sistema inmune: presentan antígenos a los linfocitos T para activar una respuesta específica.

En ese programa se demostró que la vacunación podía inducir células T específicas frente a estos antígenos y se describió una señal clínica prometedora en participantes que desarrollaron respuesta inmune, incluyendo menos tumores en ese subgrupo. Este trabajo fue pionero y abrió camino a la vacunación preventiva en Lynch.

El ensayo DELAY: vacunación preventiva en marcha en el Hospital Clinic de Barcelona

En 2025 se inició en el Hospital Clinic de Barcelona el ensayo DELAY (NCT07163403), una vacuna personalizada con células dendríticas autólogas cargadas con 24 neoantígenos asociados a Lynch. Es un estudio preventivo en portadores sin cáncer, y sus objetivos principales son seguridad y capacidad de inducir respuesta inmune; actualmente está en fase de reclutamiento.

Mensajes clave para pacientes y familias

  1. Buena noticia: el estudio demuestra con datos sólidos que una vacuna puede activar de forma intensa y duradera el sistema inmune de portadores de Lynch contra dianas típicas de MSI.
  2. Aún no es una vacuna aprobada para prevenir cáncer: este trabajo es principalmente de seguridad e inmunidad. La reducción real de cáncer requiere ensayos más grandes e, idealmente, con comparación (aleatorizados).
  3. No sustituye la vigilancia: por ahora, la prevención estándar sigue siendo la colonoscopia y el seguimiento recomendado.
  4. La vacunación preventiva en Lynch avanza por vías complementarias: vacunas listas para usar basadas en vectores virales con muchos neoantígenos (como Nous-209) y vacunas personalizadas con células dendríticas (como las pioneras de Radboudumc y el ensayo DELAY en Barcelona).

Esta nota tiene un objetivo informativo. Si tienes dudas sobre tu seguimiento o tu situación clínica, coméntalo con tu equipo médico de referencia.

Autor: Francesc Balaguer, Jefe de Servicio de Gastroenterología, Clinic Barcelona

Barcelona, 19 de enero 2026